domingo, 30 de diciembre de 2012

La rutina hace el hastío

Navidad, momento de ilusiones y deseos. Lo vivo todo como en un trance del que sé que no saldré hasta que todo acabe y la rutina vuelva a hacer acto de presencia, devolviéndome a la realidad. Todo tiene un brillo especial, reflejos luminosos de los espumillones de mil colores, que adornan todos los recónditos lugares, recordatorio de las fechas en las que estamos. Las luces que parpadean intermitentemente desde el árbol, que saludan alegremente, invitádome a entrar. Los fuegos artificiales que estallan en el oscuro cielo, a nuestra salud. El calor que desprende el  crepitante fuego encendido en la chimenea, tiñéndolo todo de tonos anaranjados.
Oigo las risas de los que me rodean, mi familia, incluso es posible que participe de ellas, ya no lo sé. La burbuja en la que vivo me envuelve en un abrazo abrumador, que no me suelta hasta que se apodera de mí el sopor de la madrugada.
Es época de reencuentros, gente a la que hacía tiempo que no veías, y que pasará mucho más hasta que vuelvas a ver. Abrazos, sonrisas y halagos pasan a dominar las veladas, mientras fuera, el frío es helador y la nieve cubre el pavimento.  Hace tiempo que me pregunto cuánto más durará esta sensación, que me permite ser consciente, pero solo a medias. Actuar como un títere es poco de lo que puedo hacer, y a veces es incluso mejor.
Saboreo las comidas típicas de estos momentos, la sopa que cada año nos prepara mi abuela, con jamón y huevo, el jugoso pavo con salsa de castañas, esa que mi  madre hace tan bien, y el turrón de chocolate desaciéndose en mi boca.
Una vez cada año, todo esto ocurre, pasa y se va. Sin embargo, cuando ya solo quedo yo, me doy cuenta de que el episodio vivido no ha tenido ninguna relevancia y, por supuesto, ninguna trascendencia. Cuando acaba, nada ha cambiado, todo permanece exactamente igual que antes. Sigo echando de menos a los que se han ido y de nuevo mi rutina se hace dueña de mí. Y la rutina hace el hastío. 



-H.

viernes, 28 de diciembre de 2012

Tu rehén

Qué difícil no perderse en tus palabras, susurradas justo antes del amanecer, retazos de un pasado cercano. Música para mis tiernos oídos, mi nana antes de sucumbir en el abrazo de la inconsciencia. Versos que  nunca recordaré, tan solo tu voz, que promete mil cosas y a la vez ninguna. Tantos secretos compartidos. Pero yo ¿qué soy? Nada más que una prisionera, encerrada en la jaula que entretejes con tu mirada. Cuando estás cerca  me siento pequeña, diminuta en un mundo enorme que lo abarca todo, todo cuanto puede llegar a significar algo en mi efímera vida, en mi eterna fantasía. Rehén entre tus sábanas, víctima de tu sonrisa, de tus dulces caricias, como copos de nieve al caer desde el cielo de invierno. Nuestros alientos se cruzan y tus dedos se enredan en mi pelo. ¿Por qué yo? No puedo evitar pensarlo ¿Por qué yo? ¿Por qué me haces tan feliz a cuando cualquier hermosa princesa podría estar en mi lugar? No puedo pensar ya con claridad, tu mera presencia me aturde, y quizá es mejor así, no esperar nada, solo sentir el presente. Tu piel rozando mi piel.


-H.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Intento fallido

Hay cosas que están muy sobrevaloradas. Puede que lo que voy a decir suene a cliché, pero el amor es una de ellas. Sobretodo por parte del género femenino. Todas sueñan con un amor que las consuma, con un amor que venza todo tipo de obstáculos imposibles, con un amor capaz de despertar retazos de música celestial con un beso.
Pero los violines nunca suenan, y el cielo no se ilumina con fuegos artificiales, como ellas esperan. Las decepciones son inminentes e inevitables y el dolor ineludible.
A pesar de todo, hay gente que lo encuentra. Encuentra a su amor verdadero. Sin embargo, incluso en estos casos, el amor verdadero acaba por no ser más que una mera rutina. Todo empieza siendo estimulante y tienes la sensación de que serías capaz de cualquier cosa. Pero el tiempo se encarga de paliar esta sensación más rápido de lo que eres capaz de asimilar y poco a poco todo pierde la emoción.
Solo el amor de películas y libros son los que son eternamente infinitos, plagados de romanticismo, peligro y pasión. Pero solo son eso. El intento de un alma de crear algo tan perfecto que aún no existe, y si existe, nadie lo conoce. El intento de un alma de engendrar lo que el mundo nos niega. Un intento.
 
 
-H.

sábado, 22 de diciembre de 2012

Ni mi último aliento

Cara a cara con la muerte, que me sonríe sarcásticamente, con el peligro implícito en cada ápice de su sonrisa envenenada. Sus ojos me fulminan, implacables, implacables cual destino es el mío. Sé que voy a morir. Lo siento en cada célula de mi cuerpo, que me gritan que salga de aquí, que eche a correr, si es que eso puede servir de algo. Tal vez sí, tal vez no. Nunca lo sabré. Porque no voy a marcharme. Si la muerte es el precio que he de pagar por intentar evitarlo, aunque solo sea intentarlo, estoy dispuesta. Lo único a lo que no estoy dispuesta es a vivir sabiendo que pude hacer algo y no lo hice. Viviría una tortura continua. Viviría estando muerta. Su vida dependía de mí, ahora mismo, en este momento.
La sangre me bombeaba en los oídos, impidiéndome oír nada más a mi alrededor. Tomé aire profundamente y tomé una decisión, una que en el fondo sabía que había tomado mucho antes de encontrarme en esta situación. Siempre iba a ser él, por encima de mi, de todo. Él.
No sé cómo, pero he conseguido llegar hasta donde está, demacrado, pero vivo. Tengo el tiempo suficiente para mirarle a los ojos por última vez antes de que la oscuridad se ciña sobre mí, llevándose todo el sufrimiento que había soportado en los últimos momentos de mi vida. Pero moría con la satisfacción de estar segura de que hice todo cuanto estuvo en mi mano, al tiempo que se me rompía el corazón al no haber conseguido que al menos uno de los dos escapase de aquella pesadilla.

-H.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

INK

Como el crepitar de las llamas en el hogar, danzando y enredàndose sobre sí misma, dirigida por el viento, como si de una orquesta sinfónica se tratase.
Como esa hoja seca que, en el transcurso del Otoño, se desprendió en un vuelo elegante para posarse suavemente en el tupido manto con el que sus hermanas forraban el suelo, formando un paisaje de colores desvaídos, todas las tonalidades de marrón, augurio de los fríos venideros.
Cual copo de nieve que desciende entre gráciles piruetas antes de fundirse.
Todo ello es reflejado por una pluma al escribir, trazando palabras sobre el papel, por cuyos poros la tinta se filtra, como resultado de un poeta ansioso por transformar sus pensamientos en palabras, ideas en algo real y tangible.
Pocos comprenderán a este poeta, pero los que lo hagan, lo harán hasta el ultimo de sus días.  


-H.

Filo de la vida

Sin saberlo, el filo de un puñal nos ha seguido siempre de cerca, amenazante, listo para ensartarse en nuestra espalda. Ese puñal traicionero, que a pesar de acompañarnos desde los albores de nuestra existencia, es el instrumento del que se sirven los demonios que habitan agazapados, ocultos en los cuerpos de las personas que nos rodean, para acuchillarnos en algún momento del camino. Es inevitable, pues la tentación es permanente, el puñal siempre en perfecta posición para herir donde más  duele. Demasiada tentación  para los demonios, que ansían hundirlo en la carne hasta la empuñadura y saciar su sed de sangre.
Ese ser maligno al que dan cobijo puede ser solo aplacado por una esencia opuesta, una luz que ilumina la oscuridad y aflora en nuestros ojos, mostrando la pureza que irradian, esa pureza que perdimos cuando el mundo empezó a cobrar sentido.
Pero simultáneamente al puñal, un velo cubre nuestra visión sobre uno mismo, que nos impide apreciar el propio demonio, al que alimentamos sin ser conscientes, hasta que un dìa cobra fuerza y nos hace presos de su voluntad, clavando el filo en una espalda amiga.
Por mucho que nos duela (o por poco que nos duela, depende de cómo se mire), la situación es así, y asiha sido  desde que el mundo es mundo.


-H.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Property of Society

         
        - Sí, quiero -no, no quiero, no, no, no.
Pero sabía que no podía resistirse a ello. Era su destino, lo que su padre esperaba de ella. Y no podía fallarle por nada del mundo.
Miró con ojos apenados hacia la multitud, a través del fino velo, hasta que se topó con SU mirada, la del hombre que deseaba que estuviese allí, a su lado en el altar. Pero eso no iba a suceder, ni enonces ni nunca.
Estaba sujeta a las denigrantes normas de la sociedad, y si ella, la princesa, se oponía a cumplirlas, ¿entonces por qué los demás habrían de hacerlo?
Injusto, pensó, el mundo es totalmente injusto. Y era imposible huir de él, por mucho empeño que pusieras, siempre te perseguía, implacable, hasta acabar con cualquier hálito de esperanza que albergaras en tu interior.
Aquella noche debería completar el matrimonio con un hombre al que no conocía, y al que no quería conocer. Su vida giraría en torno a un extraño. Y no poodría hacer nada para evitarlo.


-H.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Hacia un lugar tranquilo

Creía que podía olvidarlo todo durante unas horas. En realidad eso es lo que ella quería creer.
Miró esos polvos blancos que la sacarían de su dolor con ojos recelosos y al mismo tiempo con el deseo instalado en las pupilas. El deseo de alguien que anhela algo que ya conoce, que no le es ajeno.
Las líneas blancas, bien agrupadas, le devolvieron la mirada.
Respiró hondo y, una vez más, inhaló, siendo transportada a un mundo estático e indiferente donde se refugiaba del malvado mundo en el que estaba atrapada y del que no sabía cómo salir. De esa oscuridad que la consumía cada día un poco más.
Cerró los ojos  y se dejó llevar.

Atascada en el pasado

Entré en una tienda de libros usados y me acerqué a una de las altas estanterías plagadas de distintos tomos, antiguos, nuevos, de ficción, de amor, de aventuras...
Cogí uno de ellos al azar y pasé sus páginas rápidamente con el pulgar, dejando que su olor me llenase, una fragancia que solo un libro puede tener. Olor a historias plasmadas en palabras sobre la pasta de papel.
Los libros eran maravillas para mí, pequeños tesoros irreemplazables, relegados al olvido en aquellas pequeñas tiendas debido al implacable avance tecnológico, que inexorablemente cegaba a muchos humanos. Tan solo unos pocos afortunados son capaces de escabullirse de las zarpas del progreso, pudiendo apreciar los regalos que nuestros ancestros nos legaron.

-H.

lunes, 22 de octubre de 2012

Tal vez, y solo tal vez, sea el momento de abrirse, de jugársela a todo o nada. Pero es demasiado lo que se puede perder, aunque también es todo lo que puede ganarse.
Este es el dilema de mi día a día, cuando la veo y pienso << Hoy es el día, hoy se lo diré >> pero el miedo me frena y me echa atrás como si la decisión que había tomado momentos antes no fuese relevante en absoluto, nada importante.
Algo en mi interior se rompe cuando la miro a los ojos, esos ojos que encierran mil secretos que Dios sabe si algún día podré llegar a desvelar, porque una parte de mi ser ansía poder tocarla de esa forma, mirarla de esa forma, pero la otra se amedrenta, insistiendo con una irritante vocecilla << ¿Y si ella no siente lo mismo? Entonces, ¿Qué harás? La perderás para siempre>>. Y lo que más miedo me da es saber que tiene razón, pero aún así mi mente sigue divagando, haciendo que me la imiagine cerca de mí, pero a la vez tan lejos de ser real. Su pelo caoba y su piel color caramelo, suave como la brisa del crepúsculo, que me hipnotiza cada instante un poco más, si es que es posible llegar hasta tal punto.
Esta continua indecisión me consume lentamente como el cigarrillo que descansa en mis labios, esperando a ver si me decido a darle una calada más a la vida.

-H


jueves, 18 de octubre de 2012

¿Don´t like it? Don´t look


Sea donde sea, el amor es un idioma universal. Por mucho que haya gente que no quiera verlo, es así, una de las pocas cosas en el mundo de las que se pueden disfrutar tal y como son, sin enmascararlo, ni ocultarlo.
Y eso, el amor de verdad, es lo más importante con lo que contamos ¿Para qué condenar el de los demás?


Sumergida entre historias


Perderse entre las palabras de un libro, la mejor medicina. Si no me crees, pruébalo.



-H

sábado, 13 de octubre de 2012

Creo que he nacido en la época equivocada.
Debería estar viviendo esa en la que un beso significaba algo. Aquella en la que se mataría porese beso, en la que se daría la vida por ese beso.
Aquí son algo pasajero, sin importancia y apenas significado.

absolutamente

Nada.
Eso es lo que somos después de un "largo" camino.
Nada.

al agua patos

Es un salto al vacío, la típica frase de tirarse a la piscina de agua helada.
Coge aire y... lánzate.
Es locura, es ese sentimiento de felicidad absurda. no sabes por qué pero solo el hecho de vere te hace sonreír.
es agradable sentirte tan querida y te sentirías capaz de cualquier cosa, siempre y cuando él esté a tu lado...
Ingenua, feliz y enamorada, te tiras. Pero el chapuzón no siempre es bueno.

-H

jueves, 11 de octubre de 2012

Nunca a mí

Ayer ocurrió algo que me hizo pensar. Alguien murió, así, de repente. Y eso es algo que puede pasarnos a todos. Vivimos sabiendo que hay cosas horribles a nuestro al rededor : accidentes de tráfico, enfermedades... pero nos creemos inmunes a todo ello. Nos aferramos al sentimiento de que algo así nunca va a ocurrirnos porque, bueno, porque somos nosotros y eso sería algo impensable, ¿no?
Hasta que ocurre.
El hombre que ha muerto no se lo esperaba, ni tampoco nadie de los que lo rodeaban. Murió dando clase a niños de trece años. Murió porque tenía que morir, le había llegado su momento.
Sin embargo, ¿se podría evitar? En muchos de los casos la respuesta a esta pregunta es SÍ.
Depende de nosotros, pero seguiremos haciendo caso omiso de todas estas señales porque, ya sabes, no puede pasarnos nada.

-H

miércoles, 10 de octubre de 2012

Tanto que aprender

Yo elegiría ver con los ojos de algún vividor. Los ojos calculadores de Cleopatra, o los de la valiente Juana de Arco.
Elegiría vivir batallas épicas y gloriosas victorias, ver los más preciosos tesoros que el mundo tuviera que ofrecer. Las maravillas de las que hoy en día no somos conscientes, pero que en su momento estuvieron allí. Elegiría conocer los secretos mejor guardados de la Orden del Temple y asistir a las reuniones de los Caballeros de la Tabla Redonda.
 ¿Qué querrías ver tú, si pudieras elegir?

-H

martes, 9 de octubre de 2012

😢

¿Y si quiero gritarle al mundo que estoy aquí?


-H

viernes, 5 de octubre de 2012

Vivimos en un mundo donde la realidad es más cruda de como lo pintan, donde los buenos momentos son tan efímeros como el viento, un mundo donde disfrutar al máximo parece ser cada vez un privilegio más difícil de permitirse. Donde es prácticamente imposible ser uno mismo con libertad, sin ser juzgados.
PRÁCTICAMENTE. Ése es el punto.
Dar un paso hacia delante es complicado, pero se puede hacer. Si quieres. Porque es mejor hacer lo que quieras ahora, o mañana te arrepentirás de haber dejado cosas por hacer, cosas para las que ya es demasiado tarde.
Has de pisar fuerte si de verdad quieres hacer ruido en esta sociedad que te quiere silenciar.


-H
Me estreno en Blogger, donde lo que busco no es que la gente me lea sino tener un espacio mío, donde poder escribir. Puede que inspire a algunos, igual que otros me inspiran a mí, puede que a ninguno, o puede simplemente que nadie sepa de a existencia de esta pequeña vía de escape. Sea lo que sea, estoy aquí, que es lo que importa.
Las cosas que no se ven no quiere decir que no existan.