jueves, 11 de octubre de 2012

Nunca a mí

Ayer ocurrió algo que me hizo pensar. Alguien murió, así, de repente. Y eso es algo que puede pasarnos a todos. Vivimos sabiendo que hay cosas horribles a nuestro al rededor : accidentes de tráfico, enfermedades... pero nos creemos inmunes a todo ello. Nos aferramos al sentimiento de que algo así nunca va a ocurrirnos porque, bueno, porque somos nosotros y eso sería algo impensable, ¿no?
Hasta que ocurre.
El hombre que ha muerto no se lo esperaba, ni tampoco nadie de los que lo rodeaban. Murió dando clase a niños de trece años. Murió porque tenía que morir, le había llegado su momento.
Sin embargo, ¿se podría evitar? En muchos de los casos la respuesta a esta pregunta es SÍ.
Depende de nosotros, pero seguiremos haciendo caso omiso de todas estas señales porque, ya sabes, no puede pasarnos nada.

-H

No hay comentarios:

Publicar un comentario