Quiero muchas cosas, supongo que como todo el mundo. Pero si tuviera que elegir, tengo claro el deseo que pediría. Con uno me vale, no necesito los otros dos, que se los quede el siguiente que frote la lámpara.
Sólo quiero que todo siga como hasta ahora, que tus ojos continúen siendo el faro que me guíe a puerto seguro en las noches de tormenta. Que la tempestad no pueda alejarte de mi camino, no importa cuan fuerte arrecie.
Quiero seguir perdiéndome en tus besos hoy, mañana, pasado y al otro, que queden encerrados en las arrugas de nuestra piel, que narren una vida de dos almas que no son dos, sino una.
Que mi hogar no sea un lugar, que mi hogar esté donde estés tú.
No entiendo la vida si no es para vivirla en tu sonrisa y en tus gestos, entre tus manos y tu pecho.
Que sigas siendo mi refugio, mi rincón escondido del mundo, que las líneas de tu espalda sean el mapa hacia el infinito.
Quiero que aunque pasen los años, sigas diciéndome lo mucho que me quieres y yo no encontrar palabras para describirte lo que siento desde ese día de invierno en el que entraste en mi vida por primera vez, ahuyentando el frío y el miedo. Me hiciste sentir de una forma que desconocía, me enseñaste lo que es querer a alguien hasta que duele, a ser feliz.
Sólo quiero que todo siga como hasta ahora.
H.-
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminar