No prometía la luna, ni el Sol, tampoco las estrellas. Solo prometía cosas que podía cumplir. Un mañana llena de caricias y todo su esfuerzo por hacerla feliz. Tal vez eso fue lo que hizo que ella se embarcara en aquella aventura, por fin alguien sincero que no ofrecía más de lo que podía dar, más de lo que tenía. Simplemente una vida con alguien que daría la suya por ella.
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