Una profunda sensación de paz se apodera de mí. Sensación que solo esta época del año consigue producirme. Ahora todo se ve desde otra perspectiva, con otros ojos. Ya no está el velo de la incertidumbre, del cansancio... Todo es más brillante, todo está más vivo. La vida me pide a gritos que la viva, ya, ahora, como nunca antes.
Un millón de posibilidades se despliegan ante mí, posibilidades que antes no estaban ahí. O que yo estaba demasiado ocupada como para reparar en su existencia. Demasiado ciega.
Pero hoy puedo pintarlo todo de verde, rosa y amarillo.
Hoy puedo hacer el mundo mío.
-H.
No hay comentarios:
Publicar un comentario